Nuevos platos modernos y saludables de la cocina cubana
En cuanto a culinaria se refiere, todo el mundo se está volviendo hacia el menú sencillo, pero saludable. Y Cuba no podría ser una excepción en esta tendencia hacia lo simple, capaz de aportar bienestar mediante la sana alimentación.
4 de febrero de 2020 - Por Alberto Quirantes Hernández
Categoría: Nacionales
En cuanto a culinaria se refiere, todo el mundo se está volviendo hacia el menú sencillo, pero saludable, y la cocción hacia técnicas incapaces de perjudicar la salud. Y Cuba no podría ser una excepción en esta tendencia hacia lo simple, capaz de aportar bienestar mediante la sana alimentación.
En las cocinas de todo el mundo ya existe la conciencia del enorme potencial encerrado en la gastronomía para cuidar de nosotros y se considera, además, que una cocina saludable será capaz de mantener los mismos aromas y el sabor que cualquier otro método de cocción. El método clásicamente saludable se basa en alimentos naturales y saludables donde cada comida ingerida debe contener un 60 por ciento de hidratos de carbonos de calidad, un 25 por ciento de proteínas y un 15 por ciento de grasas, calculando lo mejor posible las proporciones en la comida diaria y tener en la casa garantizados los suministros.
Como ya dijimos, la mitad del plato debe estar lleno de verduras y frutas, pues constituyen un gran aporte de hidratos de carbono complejo con bajo contenido en calorías, llenan mucho y poseen grandes cantidades de vitaminas, minerales y antioxidantes. Mientras haya más variedad y color de estos alimentos, será mejor para obtener una buena carga de energía y elementos defensivos.
Los vegetales verdes son los más bajos en calorías y deben prepararse al vapor, salteados o al dente, pues si los sometemos a temperaturas altas tienden a desnaturalizarse y perder propiedades. Las frutas es mejor consumirlas crudas y con su cáscara en los casos posible; las cítricas ayudan a digerir mejor las grasas.
Un cuarto del plato debe estar compuesto por alimentos integrales, entre ellos el arroz y el pan integral, el salvado de trigo o avena o la avena integral. Ellos conservan su salvado y por eso se absorben menos en el aparato digestivo, haciendo su proceso de asimilación más lento y no producen picos de insulina en sangre como sucede con los carbohidratos simples hallados en el pan, arroz blanco o lo endulzado con azúcar. Como lo integral contiene mucha fibra, se favorece el tránsito intestinal y se previene el cáncer de colon y recto. El cuarto restante de la comida debe ser constituido por proteínas saludables y dentro de ellas estarían el pescado, las aves sin pellejo, los huevos y las legumbres, base de la dieta mediterránea.
Es imprescindible limitar el consumo de carnes rojas por su mayor porcentaje de grasas saturadas, y eliminar sin contemplaciones las carnes procesadas como los embutidos, el jamón y otros derivados.
Para aliñar, la mejor selección es el aceite de oliva extra virgen limitando su consumo a dos cucharadas soperas al día por el aquello de las calorías; y el vinagre de su preferencia porque tienen pocos azúcares, y al alcalinizar la sangre las células funcionan mejor en un medio alcalino.
Para beber, el agua debe ser la bebida de elección, consumiendo entre 1,5 y 2 litros diarios. También se pueden beber infusiones como té y café no endulzados o con edulcorantes añadidos. Lo que sí habría que evitar son las bebidas azucaradas y carbonatadas. La Escuela de Salud Pública de Harvard aconseja limitar el consumo de lácteos descremados a dos raciones diarias y el de jugos naturales sin azúcar a una pequeña al día. A continuación presentamos una propuesta rica en nutrientes y muy equilibrada, capaz de satisfacer las principales necesidades si se combinan adecuadamente.
Crema de chocolate, aguacate y plátano
Una preparación saludable y bien nutritiva. Es una receta muy sencilla, rápida y sin tener que cocinar.
Ingredientes:
- Aguacate maduro ½ libra
- Plátano maduro, 1
- Chocolate negro al 75 % o más, 2 cucharadas
- Naranjas, 1
- Esencia de vainilla, 1 cucharadita
- Leche descremada, 150 ml
- Miel opcional al gusto
- Pizca de sal, opcional
- Fruta bomba, al gusto
- Maní picado, al gusto
Preparación:
- Retirarle cáscara y semilla al aguacate con cuidado.
- Derretir el chocolate al baño maría.
- Batir el aguacate con la fruta bomba, añadir el chocolate, la esencia de vainilla, la ralladura de naranja y una cucharada de jugo, y volver a batir.
- Incorporar el plátano pelado cortado en trozos, batir y añadir al resto.
- Probar la textura y echar poco a poco la leche, añadiendo más o menos según nos guste. Podemos añadir también un poco de miel.
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