La revolución de las casas y el siglo 21

Quizás sorprenda escuchar que cada vez son más las empresas en el mundo que aportan por el mercado del prefabricado.


5 de septiembre de 2020 - Yolanda Orihuela Bordón

La revolución de las casas y el siglo 21
Tomada de Internet

Categoría: Interesante

Quizás sorprenda escuchar que cada vez son más las empresas en el mundo que apuestan por el mercado del prefabricado. Tanto la construcción modular como la impresión 3D han demostrado que la manera tradicional, además de cara, es lenta. Lo afirmado por abundantes reportes en las redes habla por sí solo de la multiplicación de estos levantamientos, así como del incremento de la venta de este tipo de viviendas.

No es menos cierto que el asunto de las casas prefabricadas en Cuba no tiene, en su generalidad, muchos adeptos. Pero si echamos un vistazo a nivel global, nos daremos cuenta que no es tanto la idea del proyecto, como la materialización del mismo, una cuestión en la que sin dudas, algunos frutos no han sido los esperados.

A nivel mundial, al hablar de prefabricado, también se incluían recurrentes interrogantes acerca de los materiales a utilizar, su calidad y durabilidad, entre otros aspectos. Sin embargo, estas incógnitas se han ido despejando con los años y las nuevas experiencias han cambiado los criterios.

En la actualidad se vota por la madera, el metal e incluso, el hormigón como materiales a usar y cada vez más en la construcción de casas modulares que, a su vez, se reafirman tan duraderas como las tradicionales. Los expertos apuntan a múltiples razones por las que deberíamos seleccionar ese tipo de edificación. Principalmente citan la velocidad de ejecución junto a la facilidad de construcción e instalación y por supuesto, el costo.

Así mismo, es un hecho que la conciencia social por la sostenibilidad está llegando a la construcción. Lo evidencia, digamos, el hecho de que la madera le esté ganando terreno al hormigón. La madera vuelve a estar de moda porque es un recurso amigable con el medio ambiente, cálido y elegante, por ello se usa para levantar desde casas hasta rascacielos. Precisamente en marzo del año pasado una compañía  terminó uno en Noruega, convirtiéndose en un récord al sobrepasar los 85 metros.

En la actualidad, levantar un edificio de prefabricado puede llevar sólo días. Los módulos producidos en fábricas introducen muchas ventajas frente a las paredes de ladrillos levantadas por obreros a mano. Entre otras virtudes de esta práctica se cita que mientras una vivienda tradicional puede presentar fallos en su ejecución incluyendo humedades, porosidades o filtraciones, en el caso del prefabricado se estima como una posibilidad prácticamente nula.

La arquitectura industrializada consigue adeptos entre los que quieren una vivienda en el campo o en la ciudad en poco tiempo y con precios más ajustados. Así es que el término “modular”, que está cada vez más en boga en la esfera constructiva global, propone edificaciones más innovadoras, rápidas, sostenibles, limpias y flexibles, razones que han hecho que las firmas constructivas prefieran y promuevan estea manera de construir, y los clientes, también.

Otra gran alternativa dentro de este tipo de edificación modular es la impresión 3D, la cual puede programarse para lograr estructuras resistentes en poco tiempo y de modo económico. Con su diseño previamente cargado en una computadora se pueden levantar hasta edificios personalizados con formas arquitectónicas complejas y de manera extraordinariamente rápida: “En apenas horas o días”.

Todas las piezas que conformarán a una casa modular se elaboran estilo puzle en una fábrica; luego se transportan hasta el terreno y se ensamblan. Los paneles de hormigón que conforman el techo se van uniendo y sellando uno por uno e incluso la escalera, solo se coloca en su lugar. Potentes grúas se encargan del trabajo pesado.

En la edificación 3D ya no es necesario ni siquiera el montaje o acople de las piezas por obreros, con la participación de rastras, camiones u otras maquinarias. Toda la construcción es automatizada. No existen los gastos logísticos de traslado de los paneles y demás, desde fábricas hasta los sitios edificación, ya que la impresión se realiza directamente en el terreno. Es una tecnología que apuesta por el uso de morteros con fibra de cristal, acero u hormigón.

El inmueble terminado es seguro, resistente, acogedor y personalizado. De esta manera avalan que esta opción nos provee de estancias cómodas, elegantes y funcionales, que encajan a la perfección en un agradable entorno natural. Sin dudas, es un hecho que la conciencia social por la sostenibilidad está llegando a la construcción.


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